lunes, 27 de junio de 2011

Hacer masa madre (v)

  Por fin he tenido tiempo de colgar la última fase del proceso de la masa madre. Ha sido muy similar al anterior. Primero hemos pesado 150 gamos del contenido del bote y a éste le hemos añadido 300ml de agua y 300 gramos de harina de fuerza. Se ha dejado reposar durante seis horas y de ahí a la nevera.
  Si no se va a utilizar inmediatamente hay que guardarla en la nevera y en todo caso, cada tres días sin utilizar hay que hacerle un refresco, que consiste en repetir la última fase (es decir pesar 150 grmaos de la masa y añadirle 300ml de agua y 300 de hariza de fuerza).
  En caso de que se vaya a utilizar, usaremos para el pan la cantidad que la receta nos indique y el resto lo utilizaramos para hacer un resfresco, así siempre tendremos masa madre preparada para hacer nuestras recetas.
  Entre semana no voy a tener tiempo, pero para el fin de semana haré algún pan. Os propongo que busquéis o decidáis un pan. Entre los propuestos, elegiré uno por originalidad y daré una pieza de las dos que haga al ganador/a para que pruebe su elección, os parece?

sábado, 25 de junio de 2011

Hacer masa madre (iv)

  Ya estamos acercándonos al final del proceso. De forma muy parecida a la anterior lo único que hemos tenido que hacer es pesar 150 gr del contenido del bote y añadirle 250 gr de harina de fuerza y 250 ml de agua. Tenemos que dejarlo otras 24 horas. Aqui tenemos la fotillo. Hasta mañana!

jueves, 23 de junio de 2011

Hacer masa madre (iii)

  Hoy hemos afrontado la tercera fase. Ha sido bastante sencillo. Hemos pesado 100gr del contendio del bote. El resto lo hemos tirado. Le hemos añadido 300gr de harina de fuerza y 300ml de agua mineral. Tan solo pasaron unas horas desde que lo hicimos y mirad el resultado (al principio el bote estaba por debajo de un cuarto de su capacidad). No es impresionante?
  Mañana abordaremos la cuarta fase y el sábado la quinta y última!

lunes, 20 de junio de 2011

Hacer masa madre (ii)

  Pasaron los cinco días desde que realizara la primera fase de la masa madre. Hoy he avanzado con la segunda. Ha sido bastante sencillo, pues tan solo he tenido que pasar las manzanas por un chino y, devolviendo este puré al tarro, agregarle 100 gramos de harina integral de trigo y un poco de agua mineral caliente. No hace ni dos horas que hice la masa y ya se pueden observar burbujas de la fermentación. Tenía un olor muy característico, como de sidra.
  Dentro de dos días, pasaremos a la fase tres.

Propuesta Gastronómica (iii)

  Aun en estado febril quiero ser consecuente con mi proposición y transmitiros los resultados de la cena de ayer. Creo que el balance general fue bastante positivo aunque, naturalmente, hay bastantes cosas que corregir. En primer lugar, decir que una de las cosas de las que más orgulloso estoy es de cómo me organicé para que me diera tiempo para todo, intercalando las diferentes partes de las recetas en función de su preparación de manera que no tuviera que hacerlo todo en el último momento. Parece, al así decirlo, algo sencillo; puedo asegurar que no lo es (sobre todo cuando son recetas que haces por primera vez y no sabes cómo te van a salir las cosas).
  Una de mis grandes preocupaciones era mantener el orden y la limpieza en la cocina en todo momento. Casi lo consigo, tan solo se me desasjustó en el momento preciso de la comida cuando tocó emplatar y se me acumulaban los platos sucios con los nuevos. En eso tengo que organizarme mejor.
  El entrante, si recordáis, eran las palmeritas de hierbas y queso. La verdad que fue toda una sorpresa descubrir que algo tan sencillo de hacer pudiera estar tan bueno. Además las posibilidades son casi infinitas, porque se les pueden echar muchas cosas. Las que presenté finalmente tan solo llevaban queso parmesano y algo de orégano, además de una pizca de pimienta blanca y pimentón dulce, lo cual creo que fue un acierto. En este caso, lo bueno cuando sencillo, dos veces bueno.
  A mejorar, quizá la textura. Creo que pasó demasiado tiempo entre que las hice y se comieron (unas 8 horas aproximadamente). Estaban buenas, tiernas y riquísimas de sabor, pero habían perdido ese puntito crujiente de poco tiempo después de sacarlas del horno. Para un futuro, ya sabemos.
  El primer plato consistía en la sopa de salmón ahumado con chantillí de lima. Tiene una cocción minuciosa pero agradecida para el que le guste la cocina. Fría estaba estupenda de sabor (creo que fue uno de los platos preferidos de la mesa), aunque caliente tampoco tiene que estar mal. En cuanto al chantilli de lima (chantillí en Cuenca y en la Avda. de Miraflores es nata montada) daba un toque gracioso, pero o no lo supe hacer bien o tampoco aporta mucho de sabor.


  Se me olvidó poner el toque decorativo y sabroso del trocito de salmón ahumado encima de la nata montada, lo cual habría aportado algo de color a una receta tan monocromática (la taza de consomé tampoco ayudó mucho, pero no tenía otra cosa). Fallo. Tengo que estar más pendiente de esas cosas.

  El plato principal era la hamburguesa de solomillo ibérico, hogos y trufa, parmentier de orejones y frito de guisantes. La hamburguesa estuvo sabrosa y en su punto, marcada en la plancha y puesta al horno a temperatura muy baja (unos 50º) en una olla de porcelana con un poco de fondo de carne para mantenerla caliente hasta que se consumiera. Estaba buena, pero es importante conseguir un mayor sabor a hongo y a trufa (creo que eso está directamente relacionado con la calidad del producto, supongo que no es igual las setas y trufas del Mercadona que las del Delicatessen del Mercado que cuestan 25€). El parmentier (puré) de orejones estaba muy bueno, muy adecuado para carnes de este tipo, aunque yo personalmente y mientras comíamos, eché de menos una salsa más líquida para acompañar la carne. El frito de guisantes sencillamente exquisito. un sabor muy novedoso.

  La ensalada fue la pifiada de la noche. Desde mi punto de vista, sobró de todas. Estábamos bastante hartos y más que aportar un toque de ligereza, que era mi intención, nos produjo pesadez. Además era bastante insulsa pues solo preparé la base de la ensalada César y nos dijo bastante poco de sabor. Es importante pensar en el número de platos.
  Menos mal que el postre nos hizo olvidarla. Retomamos el apetito y lo saboreamos con todos los sentidos. El sabor de la mousse de avellanas era exquisito y la butterscotch aportaba un punto dulce impresionante. El donut estaba muy bueno de sabor pero, como me apuntó uno de los comensales, más que un donut era una rosquilla. Cuando la comimos estaba un poco entera y había perdido gran parte de su esponjosidad (realmente era como una rosquilla de azúcar de las de toda la vida, pero con un sabor más delicado). Supongo que se trata de mejorar la masa y de no tardar tanto tiempo en consumirlas (desde que salieron de la sartén hasta que se comieron pasaron unas dos horas aproximadamente).
  Por último decir que el pan fue también un gran acierto. El pan de cerveza negra y avena es un pan oscuro, denso y de gran sabor (incluso un poco amargo) pero pensé que podía ser ideal para una comida donde los sabores tenían gran protagonismo. Me gusta el pan, y el sabor del pan. Un pan de miga blanca y dulce no habría aportado sabor ninguno y se habría perdido entre los platos de una comida que no pasaba precisamente por frugal. Además, de aspecto era muy bonito.

  Bueno, eso fue todo. Espero que os haya gustado. Si alguien quiere alguna receta, no tiene más que pedirla. Saludos y buen provecho!

sábado, 18 de junio de 2011

Propuesta Gastronómica (ii)

  Ya tengo cerrado el menú para esta noche y ya en el día de ayer empecé preparando algunas cosas. Vamos a ver. De entrantes tendremos palmeritas de hierbas aromáticas y queso. De primero sopa fría de salmón con chantillí de lima. De plato principal, hamburguesitas de lomo ibérico, hongos y trufa; parmentier de orejones y frito de guisantes. Ensalada César. Como postre, minidonuts en salsa butterscotch y mousse de avellanas y café. Pondremos un sorprendente pan casero de cerveza negra y avena.  A ver que tal me sale. Os cuento al final del día!

viernes, 17 de junio de 2011

Propuesta Gastronómica

  Llevo unos días preparando un menu para unos amigos que vienen el próximo domingo por la noche a cenar. Intento que todo case; pan, entrantes, platos, postres, vinos, etc. Casi lo tengo cerrado, para mañana creo que os lo puedo presentar. Bueno, y el domingo por la tarde, tendremos la segunda entrega de la masa madre!

martes, 14 de junio de 2011

Hacer Masa Madre

  El pan viene siendo una de mis grandes pasiones desde hace años, pero realmente no hace mucho más de uno que empecé a hacerlo en casa. Mi hermana me regaló una máquina panificadora y partir de ahí he estado investigando, unas veces con mayor éxito otras con no tanto, en el mundo del pan. Otro día hablaré de estas experiencias.
  Lo que quiero contaros ahora es casi como una nueva aventura. Me he propuesto hacer masa madre. La masa madre es una especie de ingrediente más que se añade al amasado y que aporta, además de la adecuada textura y esponjosidad a la miga, cierto color y sabor muy característico. Por lo visto, no es completamente imprescindible tener masa madre para hacer un buen pan, pero sí es aconsejable.
  Es un proceso que tarda varíos días y me he propuesto indicarlo en el blog paso a paso. Lo que hoy os dejo se define dentro de la primera fase de la creación de la masa madre.
  Los ingredientes son: dos manzanas de cultivo ecológico, agua mineral, 25 gramos de miel y un tarro de cristal


  Se cortan las manzanas, sin lavar a daditos
 Se ponen en el tarro de cristal y se pesan los 25 gramos de miel


  Añadimos la miel

 Y le añadimos el agua mineral hasta cubrir las manzanas. Cerramos bien el bote con su tapadera y lo dejamos en el lugar más cálido de la casa pues se supone que tiene que estar así durante 5 días entre 35º y 40º. A largo del día hay diferencia de temperatura, pero como no podemos mantener los mismos grados durante todo el día y en el mismo lugar, hacemos lo que podemos.
  Este es la primera de una serie de 6 fases. Dentro de cinco días os comento e iniciaremos la fase segunda.
  Hasta pronto!






Saludo de bienvenida

Hola. Estreno hoy este blog con el afán de crear un foro para compartir experiencias gastronómicas. Creo que la frase latina que subtitula este espacio se acerca muy adecuadamente a lo que yo siento por la cocina, el acto de hacer de comer y de comer en sí: "Cuando estamos en la taberna, olvidamos la tumba".
Mi intención no es otra que compartir mis experiencias culinarias e invitar a todo aquel que también quiera hacerlo. Empecemos!